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Somos
Es un movimiento ciudadano que surge a partir del profundo descontento de los mexicanos ante la situación social, económica, cultural y política del país. Es un movimiento horizontal en constante construcción.

La finalidad de movilizarnos desde un frente ciudadano es impulsar un cambio de actitud que rompa con la apatía y canalice el interés de muchos mexicanos por respetar, promover y proteger lo público con diferentes iniciativas comunitarias.

Comprendemos que la participación activa de los ciudadanos le devuelve el valor a los recursos colectivos y permite una convivencia social más armónica que a su vez incentiva la cohesión social y, en consecuencia, promueve el desarrollo del país.

Entendemos la corrupción como un patrón cultural que se reproduce no sólo en las conductas y acciones de las autoridades, sino como práctica cotidiana de la sociedad, ya que genera una confortable complicidad que pervierte las relaciones entre ciudadanos y con las autoridades determinando de forma negativa nuestra manera de vincularnos con el espacio y los recursos compartidos.

Buscamos innovar la manera de relacionarnos con la política, para pasar de la queja a la acción. Se trata de ir encontrando situaciones de irresponsabilidad cometidas tanto por ciudadanos como autoridades que nos molestan, indignan, e incluso nos lastiman. Adueñarnos realmente de los recursos y espacios públicos para incidir en las decisiones que los implican. Construir formas de expresión de presión, y de organización para provocar los cambios.

Somos un catalizador de ideas, un grupo provocador de iniciativas. La intención de organizarnos es desatar reacciones virulentas que entusiasmen a los ciudadanos a incidir en lo público de una manera divertida y valorando el poder que pueden adquirir la interacción comunitaria.
Nuestros Objetivos
  1. Organizar acciones de participación ciudadana para promover el uso responsable del espacio y los recursos públicos.

  2. Generar iniciativas colectivas contagiosas que detonen cambios en la vida cotidiana de las personas.

  3. Romper el paradigma cultural de la complicidad, para que como sociedad despreciemos la corrupción, la apatía, la irresponsabilidad y el uso individual de lo que debe ser compartido, de modo que reconozcamos que los ciudadanos somos los garantes de que los recursos y el espacio público sean utilizados de manera honesta, transparente, eficiente y en beneficio de todos.

  4. Apoyar medidas, programas y proyectos que sean impulsados por instituciones, organizaciones y grupos públicos o privados que incentiven la responsabilidad ciudadana como elemento básico de la coexistencia y convivencia en los espacios compartidos.

  5. Colaborar, convenir y coordinar actividades con instituciones y organismos nacionales e internacionales cuyas metas sean coincidentes con los objetivos sociales del movimiento.